¿Quinoa a la Indiana? ¿o a la Hindú?

¿Quinoa a la Indiana? ¿o a la Hindú?

El plato para hoy es uno de los tantos curries que he comido y compartido a lo largo de estos años en estas latitudes. Cuando vivía en Venezuela, siempre me atrajo todo lo que tenía que ver con la cultura indiana incluyendo por supuesto la comida (por cierto, lo correcto es decir Comida Indiana y no Comida Hindú, porque la palabra Hindú viene del hinduismo y es lo que se refiere a la religión). Mis recuerdos me llegan de cuando cursaba 2do año del bachillerato y mi profesor de Inglés, un trinitario con marcados rasgos indianos, me decía que mis antepasados debieron ser de la India por mi fisonomía. Creo que eso me sonó lo suficientemente exótico como para interesarme en esto.

Por los años ’80, abrió un restaurant en Caracas llamado Sitar, ambientado al mejor estilo indiano. Recuerdo que la música de fondo era obviamente de sitar, el instrumento de cuerdas indiano que produce un sonido un tanto metálico y que a los volúmenes en que estaban en este sitio, a mí me aturdía. También recuerdo que todo el restaurant era en penumbra, casi que a oscuras y los mesoneros eran nativos de la India, vestidos a la manera tradicional indiana, hablaban muy poco español, la piel era de ese color inconfundible de ellos, si lo tuviera que describir, diría que era verde aceituna oscuro… todo esto producía un ambiente de misterio un tanto intimidante. Tristemente no recuerdo mucho la comida, salvo un curri de vegetales acompañado de arroz, cuyos granos me resultaron inusualmente largos para la costumbre del grano nuestro…

Pasaron los años y llegando a Inglaterra, por supuesto que me incliné inmediatamente por esta comida. Hemos visitados muchos restaurantes buenos y otros no tan buenos, la variedad de comidas degustadas de regiones aledañas a la India y que se asemejan entre sí,  como la de Nepal, Sri Lanka, Bhutan, Bangladesh, etc.,  hacen que nunca nos sintamos aburridos de probarlas.

Sigo confesándome admiradora de esta cultura;  recuerdo que el primer libro que renté en la Biblioteca local, recién llegada acá, fue Pasaje a la India, de E. M. Forster, escrito en los años ’20, ganador de varios premios y que relata las difíciles situaciones que vivían los nativos antes de su independencia de los ingleses. Me atrapó y cuando recientemente anunciaron una nueva serie llamada Indian Summer (Verano Indio) pues no me perdí un solo capítulo, terminando la primera temporada este pasado domingo…

Para mi cumpleaños, mi amiga de Sri Lanka preparó un plato llamado Dosa, que consiste en un tipo de pan tan delgado, quizás más parecido a una crepe o panqueca (por llamarla de alguna manera) que se elabora con un tipo de lentejas y arroz basmati, dejándose fermentar por dos días. Se acompaña con curries y con un sambol de coco y chili que es sencillamente delicioso! Me gustaria que pudieran probar esto algún día…

dosa

Si se animan y les interesa prepararlas, aqui les dejo el link. De verdad que lo crujiente de esta crepe, acompañada de los curries y del sambol es casi que sublime.

En inglés: http://www.vegrecipesofindia.com/masala-dosa-recipe-how-to-make-masala-dosa-recipe/

En español: http://www.aulafacil.com/cursos/l12181/cocina/hindu/cocina-hindu/masala-dossa-ingredientes

También está la versión orientalizada y “realista” de Jamie Oliver, donde es preparada con la harina de garbanzos, añadiéndole bicarbonato para hacerla más ligera…

http://www.jamieoliver.com/recipes/vegetables-recipes/amazing-indian-dosa/#ZWvZBiQyFxeeiBTJ.97

Pero si hay que ser reales, venimos a cocinar Con Quinoa, así que les dejo la receta de hoy, un Curri de Quinoa, garbanzos y auyama, quedó muy rico y fue fácil y rápido de hacer…

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CURRY DE QUINOA, GARBANZOS Y AUYAMA

Tomada del Libro Quinoa for families, de Rena Patten

Ingredientes:

2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen. Yo usé aceite de coco

2 cebollas cortadas en juliana (en tiras)

4 dientes de ajo prensados

1 chili rojo, sin semillas y cortado. Recuerden usar guantes para manipular el chili. Yo usé semillas de chili deshidratadas

2 cucharadas de curry

1 cucharadita de comino en polvo

6 vainas de cardamomo pisadas

1/2 manojo de cilantro fresco, incluyendo las raíces, tallo y hojas

750 grs de coliflor, cortado en flores, preferiblemente pequeñas. Yo solo añadí 500 grs

750 grs de auyama cortada en cubos pequeños. Yo solo añadí 500 grs

2 latas de 400 grs de garbanzos. Yo solo usé una lata. Pueden hacerlo con garbanzos cocinados por uds. equivalente a los 400 grs.

1 lata de leche de coco

3 tazas de agua caliente

1 1/3 de tazas de Quinoa, lavadas y escurridas. Pienso que una taza es suficiente

1 taza de petit pois (guisantes) congelados

Jugo de limón al gusto. Yo no lo usé y pienso que no le hacía falta

Sal y pimienta negra molida al momento

Yogurt para servir

Preparación:

Calentar el aceite en una olla grande y añadir las cebollas hasta que estén suaves y doradas. Poner el ajo y el chili y cocinar hasta que doren.

Añadir el curry, el comino y el cardomomo, revolviendo. Cocinar por un minuto.

Lavar muy bien el cilantro y cortar finamente las raices y los tallos y ponerlos en la preparación anterior, reservando las hojas para luego. Añadir el coliflor,  la auyama y los garbanzos escurridos.

Poner la leche de coco y el agua caliente, sazonar con sal y pimienta y añadir la Quinoa. Remover bien. Dejar que hierva y reducir la llama, cubrir y dejar cocer por alrededor de 30 minutos hasta que todos los vegetales y la Quinoa estén cocinados. Remover de vez en cuando para evitar que se peguen.

Añadir los petit pois y cocinar por otros 5 minutos. Cortar finamente las hojas de cilantro y añadirlas al curry junto con el jugo de limón (si lo están usando).

Dejar reposar el curry por unos 10 minutos antes de servir.

El yogurt lo pueden dejar para que sea a gusto de cada quien el añadirlo. Yo lo serví con los papadum, unas galletas crujientes indianas.

Bon Appetit… y disfrútenlo al máximo!

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PENSAMIENTO PARA HOY:

“Para un hombre con el estómago vacío, la comida es Dios” – Ghandi

Esta canción me encanta, es de una buena y muy especial película, Slumdog Millionarie, 2008. El tema, Jai Ho, escrita por A. R. Rahman y con la que ganó dos Oscar, uno de ellos como la mejor canción original. El baile se realiza al final de la película, cuando Jamal se encuentra con Latika… de allí la frase célebre: “Te esperaré todos los días en la estación de tren, hasta que tú vayas”

Sopa de Quinoa y batatas

Sopa de Quinoa y batatas

Zó-zó-pita!! Zó-zó-pita!! Zó-zó-pita!! para recordar al Guille que todos tenemos dentro… Si bien yo no soy tan fan de las sopas como el mencionado pequeñín, me gusta de vez en cuando tomarme una rica, espesa, aromática y diferente sopa,  de esas que te reconcilian con la vida.

Estando en invierno, donde la comida no mantiene una buena temperatura al ser servida, lo frío se vuelve más frío y lo caliente termina siendo tibio, servir cacerolas, estofados, cremas y sopas es lo que se recomienda, para consentir al cuerpo cuando nos pide algo caliente “para calentar las tripitas pues…” y en esa búsqueda de recetas hechas con Quinoa apareció esta Sopa de Quinoa  y batatas  que es una delicia. Mantiene una consistencia muy buena y muy nutritiva gracias a la Quinoa y la noble batata. Lo que no me cansaré de decirles: los platos cocinados con Quinoa saben mejor al día siguiente! Esto es un bono porque les permite tenerlos listos con anticipación cuando queremos compartir con los amigos.

Cuando mis hijas estaban pequeñas, yo acostumbraba a tomar un día del fin de semana para cocinar toda la comida de la semana, ya que trabajaba y estudiaba y no llegaba a casa temprano para ocuparme de estos menesteres. Un día, mí muy querida amiga y vecina  me propuso que cocinara para ella y su esposo el mismo menú que yo hacía para mi familia y se lo vendiera; me pareció una excelente idea ya que no me iba ocupar más tiempo de que tenía establecido en mi rutina; esto sirvió para animarme y comenzar mi lucrativo negocio. Luego, esta misma amiga la ofreció en su trabajo e inclusive me propuso que le preparara lo que comerían en su oficina cuando tenían reuniones o cursos y allí si que comenzó el negocio más seriamente, naciendo Mary Ragot, la haute cuisine de la maisonSiempre hay mercado para todo lo queramos hacer! 

Ahora hablaremos un poco de nuestro vegetal invitado de hoy: la batata, camote o boniato. Encontré ésta lista de las propiedades nutricionales de esta raíz:

  • Apenas supera las 100 calorías por cada 100 gramos.
  • Es rica en fibra.
  • Tiene casi el 10% de la cantidad de hierro recomendada a diario.
  • Una ración de 50 gramos tiene los suficientes beta-carotenos para un par de días.
  • Rica en potasio.
  • Cantidades discretas de vitamina C y Zinc.
  • 100 gramos de producto (sin aceite y asado) tiene la mitad de la vitamina E necesaria para un solo día.

¿Díganme si no es una maravilla el preparar esta Sopa de Quinoa y batata? Fácil, pocos ingredientes, rica y súper nutritiva…¿qué más se puede pedir a un plato?

La variedad de esta raíz es de más de 400 tipos y las que más comúnmente se conocen son las de piel color rojo, rosado o blanco, de textura suave y aterciopelada.

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Y volviendo a la Sopa, esta ricura la pueden conservar en la nevera hasta una semana, eso sí, sin añadirle el yogurt que siempre deben ponerlo al servirla.

SOPA DE QUINOA Y BATATAS:

Tomado del Libro Quinoa The Everyday Superfood 365 de Patricia Green y Carolyn Hemming

Ingredientes:

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2 batatas grandes

2 cucharadas (30 ml) de agua

1/2 taza (125 ml) de cebolla cortada

1/2 taza (125 ml) de Quinoa

3 tazas (750 ml) de consomé o caldo vegetariano

1 taza (250 ml) de leche de coco

1/4 cucharadita (1 ml) de pimienta de cayena

1/4 cucharadita (1 ml) de ají en polvo. Yo usé las semillas de ají, las que venden en envases ya secas y que son bien gustosas.

1/4 taza (60 ml) de yogurt. Opcional

Preparación:

Lavar y pelar las batatas, cortarlas en cubos de 2 a 3 pulgadas (5 a 7.5 cms). Hervir por 5 a 6 minutos, hasta que quede suave pero no blanda. Yo la dejé al dente.

Colocar las dos cucharadas de agua y la cebolla en una olla grande y cocinar a media llama hasta que la cebolla este suave, alrededor de 7 minutos (todo depende de cómo sea su cocina, a mí me llevo 4 minutos este proceso). Enjuagar la Quinoa hasta que el agua salga transparente y añadirla junto con el caldo de vegetales a la cebollas y dejar hervir. Reducir la llama en lo que empiece a hervir y cocinar por 15 minutos, hasta que la Quinoa esté bien cocida.

Añadir la batata a la olla y apagar el fuego. Utilizar un procesador de alimentos para convertir en puré o esperar a que la sopa esté a temperatura ambiente antes de licuar en dos tandas. Colocar de nuevo en la olla y calentar lentamente a temperatura baja, añadiendo la pimienta y el aji. Servir en un bol y colocar en el tope una cucharada del yogurt (si lo están usando). Esperé como 5 minutos a que amalgamaran los sabores en el fuego, apagué y serví colocándole una cucharada de yogurt y pimienta de cayena espolvoreada en el tope.

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PENSAMIENTO PARA HOY:

“Quien comparte su comida, no pasa solo la vida” – Anónimo 

Una de mis canciones favoritas de Franco de Vita, mi siempre bienmandado Franco, ¿Donde está el Amor? del Album Stop, grabado en el 2003-2004. Este CD me lo envió mi hija cuando estábamos recién llegados a estos lares y no paraba de llorar con esta canción… “Que no me falte la memoria pa’ contar lo visto y lo que estamos viendo ahora, ni garganta si es que tengo que gritar, y que la libertad no venga en sueños. Ay, que no me falte el aire cuando tenga que volver, que no me arranquen de raíz que sólo se nace una vez…”