Con poca azúcar, por favor

Con poca azúcar, por favor

Bueno, bueno, bueno… parece que si no dejamos de comer azúcar, no estamos haciendo comidas saludables! Cuando yo comencé este blog, les dije que mi intención era hacer las recetas Con Quinoa de libros, revistas e internet y ver que tan buenas y comestibles eran. En este primer mes de publicaciones y por mensajes privado, me han pedido que cocine y publique las recetas con “menos azúcar por favor”, bien sea porque están a dieta o porque quieren mantenerse o porque como yo, simplemente no nos gustan tan dulce.

Para mí, uno de los retos de hacer esto era cocinar siguiendo la receta, no cambiarle nada, y tuve que aceptar muchas veces la cantidad de azúcar que indican, a fin de ser justa con la crítica al autor de la receta escogida. Yo no soy muy buena para ponerle azúcar a un postre: todo me parece muy dulce, pero es un postre y es en realidad lo que se requiere para el gusto en general… En la receta de la Torta de Zanahoria Con Quinoa que ya publiqué, hice de las mías y comencé por cambiar el azúcar, de azúcar morena a raw sugar (el azúcar menos procesada y refinada, equivalente a un papelón venezolano molido) y no utilizar el azúcar glas en la cubierta (no sé por qué pero es la que menos soporto, inclusive verla), esto hizo que mi maridito se destornillara de la risa cuando lo leyó porque me dijo: “Te tardaste mucho en salirte con la tuya y bajar el azúcar a un postre” Yo trato, les aseguro que he tratado, pero se me sale siempre mí otro yo y gana. Toda esta perorata viene porque pienso incluir alguna que otra receta, con menos azúcar o utilizando alternativas para el azúcar refinada como lo es la Stevia y la fructuosa. Por ahora, viendo los vídeos de Ernest Subirana en su canal http://www.youtube.com/user/cocinasanaconernest, él utiliza las hojas de Stevia, las coloca en un sobre o bolsito desechable, de los que venden para hacer té y pone el paquetico al final de la cocción, endulza el plato, lo retira luego y listo. Mi mami, quien es una alquimista natural en la cocina, prepara un sirope de Stevia, poniendo a cocinar las hojas en agua y luego lo utiliza para endulzar lo que requiera, pero pienso que hay recetas que no le iría muy bien el sirope porque podría alterar el resultado… por lo pronto empezaré por conseguir las hojas de Stevia y averiguar…

También leyendo el libro I quit sugar (Dejé el azúcar), Sarah Wilson, su autora, tiene una teoría muy interesante en su propuesta de cambio de estilo de vida. No es una dieta más como dice ella, es simplemente un cambio de estilo de vida. Ella nos asegura que dejando de consumir azúcar procesada, toda esa que es añadida olímpicamente como preservativo en una buena cantidad de alimentos, nuestra salud mejora en un 100%. He leído con anterioridad muchos testimonios de esta teoría y visto programas en la BBC que la avalan, los resultados nos dejan sin habla. La cantidad de azúcar que hay en productos de consumo diario son extraordinarios, esta es una pequeña lista que ella publica en su libro:

Salsa Barbeque: un servicio equivale a 4 cucharaditas de azúcar. El 50% del producto es azúcar.

– Barra de Musli “sugar free”: 3 – 5 cucharaditas por barra. Los frutos secos son una bomba de fructosa (yo amo los frutos secos, pero como máximo dos o tres al día).

– Yogurt baja caloría natural: 6.5 cucharaditas de azúcar. El fabricante al bajarle la grasa lo compensa con azúcar bajo el nombre de inulina y oligofructosa.

– Un paquete pequeño de pasas: 8 cucharaditas de azúcar. El 70% del paquete es azúcar.

– Jugo de manzana pasteurizado: 10 cucharaditas de azúcar por vaso! Un vaso de jugo contiene la misma cantidad de azúcar que la Coca Cola. Esta particularmente me chocó, yo nunca tomo sodas precisamente por la cantidad de azúcar.

– Salsa de tomate: 10 – 12 cucharaditas de azúcar por servicio. Las salsas en general contienen más azúcar que una cubierta de chocolate.

Hace más de 25 años, mi amiga Martha, criando a su hija, nos comentaba siempre: “Es increíble la cantidad de azúcar que contienen los cereales y los alimentos para niños! Están haciendo que los niños tengan esa dosis extra de energía ficticia que los hace treparse por las paredes y que lejos de alimentarlos los enferma a futuro”. Ella nunca le dió compotas de frutas por ejemplo, ella le licuaba un yogur natural con fruta y eso era lo que le daba a la bebe y los teteros no eran de leche sino una mezcla que yo pensaba en ese entonces: huyyy yo no me tomaría eso! Mis 3 últimos nietos los están criando en un estilo bajo de azúcar, free range como me dice mi hija, y esto me hace sentir mejor. Mi nieto de 8 años, cuando estaba entre sus 3 – 4 años, recuerdo que si tomaba los té fríos se ponía tan inquieto e intenso por la cantidad de azúcar en el contenido, que después  de un episodio de lucha para meterlo en la cama por haberse tomado en la tarde uno de estos té cuando fuimos de paseo, se tomó una decisión: no más té! si quiere algo de tomar, que tome agua!… sabias palabras.

En el cambio de estilo de vida propuesto en su libro, Wilson asegura que eliminando el azúcar y comiendo full proteínas y grasas, mantenemos una salud inmejorable. Otra vez, cuando se menciona la palabra grasa, lo primero que nos viene a la mente es la tocineta, costillas y chuletas de cerdo, etc. y es a lo que ella se refiere: todo esto se puede consumir sin remordimiento, pero (siempre hay y tiene que haber un pero) procesadas en sus casas, sin aditivos que son los que realmente producen el daño al organismo, manteniendo una dieta baja de azúcar, a fin de obligar al cuerpo a procesar y tomar la energía de esa grasa que consumimos. Justo cuando pensamos que es mejor una dieta vegetariana por aquello de que es más sano y menos grasa animal que es más difícil y pesada de procesar, esta chica nos dice NO, el problema no es la grasa de la tocineta, de los huevos y de la carne de cerdo en general, sino el consumo de azúcar a diario. Ella para sus trabajos de investigación, viajó con el equipo de National Geographic a Sardinia, Italia y a Ikaria, Grecia, pueblos donde sus habitantes “son robustos, saludables y viejos”  es decir, mueren de viejo pero “saludables”. Al estudiar su estilo de vida y con que se alimentaban, encontraron que ellos consumían grandes cantidades de grasa, proteínas y vegetales de la temporada…y muy poquita azúcar!

Su cambio de estilo de vida comenzó cuando fue diagnosticada con Tiroiditis de Hashimotoun desorden de la glándula tiroides que ataca el sistema inmunológico. Ella ofrece en su libro un plan de 8 semanas para ir dejando el azúcar. Hay unos menús y recomendaciones que si lo desean, puedo ir publicándolos semanalmente. Déjenmelo saber por acá, no en privado por favor 😉

Sara Wilson foto

Sarah Wilson

TIPS INTERESANTE TOMADOS DEL LIBRO I QUIT SUGAR:

Al cocinar, debemos prestarle atención a esta guía que aparece en el libro de Wilson:

– Una cucharada de grasas saturadas (la mantequilla entra en esta categoría) y mono-no saturadas como el aceite de oliva, los aceites de nueces y el aceite de aguacate (avocado, palta), son muy buenos y pueden consumirse fríos (ideal para las vinagretas). Los poli-no saturados como el aceite de canola, soya y de girasol (oh no! ¿el de girasol?) aún a temperatura ambiente son problemáticos el consumo porque una vez en nuestro cuerpo caliente, se desestabilizan y no se digieren bien.

– Para saltear, otra vez, algunos saturados, muchos  mono-nosaturados y los aceites de nueces son buenos aun a temperaturas medias. Los aceites de vegetales nunca podrían ser calentados, ellos se desestabilizan si se calientan y en altas temperaturas se oxidan y se queman.

– Para freír lo mejor es el ghee (mantequilla clarificada), aceite de coco o manteca. Lo mejor es freír lentamente y evitar que la grasa se desestabilice y se queme. Cuando tenemos que freír vegetales (como la cebolla por ejemplo) hay que tomarse el tiempo para lograrlo, (De la prisa solo queda el cansancio). Los nativos mediterráneos cocinan sus vegetales muy lentamente porque conocen el pecado de cocinar a altas temperaturas y lo poco saludable que se convierten las grasas. Lenta y baja la cocción hace que el caramelizado natural del vegetal o la carne sea mas rico y saludable.

Las conclusiones para este tema están en sus manos. En mi opinión, hay tres factores fundamentales para cambiar hacia este estilo de vida. Al igual que con la dieta paleo (volver a época paleolítica donde los alimentos se consumían en su mayoría crudos), para cambiar necesitamos más Espacio para guardar los alimentos a procesar, mas Dinero porque se requiere una inversión mayor, no es lo mismo ir al supermercado y comprarse un plato de Pasta Boloñesa que comprar todos los ingredientes requeridos para esta misma receta elaborada por uds, y el factor mas importante y que considero el más difícil: Tiempo!

Con este articulo, no pretendo “cambiar de caballo a mitad del rio”, sino saber que piensa uds sobre estas tendencias. Los espero el próximo martes 28 nuevamente con una buena receta Con Quinoa, para celebrar las fiestas de Halloween.

PENSAMIENTO PARA HOY:

“Que la comida sea tu alimento y el alimento la medicina” –  Hipócrates 

Música para un fin de semana especial, Time of my Life, el baile final de la película Dirty Dancing, y donde todas suspiramos y deseamos bailar algún día así con alguien, con cualquiera pues, con Patrick Swayze , John Travolta o Richard Gere por ejemplo…

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