Y llego la primavera…

Y llego la primavera…

“No importa cuanto dure el invierno, la primavera siempre llega” – Proverbio

La llegada de la primavera tiene su encanto, los días se alargan, atrás quedaron esos días cortos con noches cerradas a las 4 de la tarde… ya nada más con esto, todo se vuelve más agradable, hasta acepto gustosa la lluvia por lo que representa: el riego a las plantas para que nos alegren la vida con su presencia! ¿Ven lo que hace la primavera? Nos alborota el romanticismo y el deseo de amar y como dicen por ahí, el amor entra por la cocina, pues cocinemos platos con vegetales para llenarnos de la frescura del ambiente.

Esta es la época en que los mercados se llenas de vegetales frescos variados, donde arriban alegres repletos de sabor. Procuren cuando los cocinen, dejarlos un poco al dente y sin sal, para que disfruten a plenitud de los sabores que ellos nos regalan. Pónganlos a cocinar en poca agua y que esté hirviendo, ya que esto sellará al vegetal y no permitirá que se pierdan las vitaminas y minerales. Si los cocinan en poca agua lograran el mismo resultado que si los cocinaran al vapor. Si quieren conservar el color, no los tapen, son pocos los vegetales que tapados mantienen su verdadero color como las zanahorias, pero los vegetales verdes, marchitan sus tonos al taparse ya que la clorofila, al cocinarse tapada produce el dióxido de carbono, ese tono gris apagado que no luce agradable a la vista. Una vez cocinados y para parar la cocción (sobretodo si se les ha pasado un poco) colóquenlos en un bol con agua bien fría por unos segundos y déjenlo escurrir bien en un colador.

En esta receta utilicé los vegetales de siempre: cebolla, pimentón y celery o apio españa acompañados por generosos brócoli y batata o boniato, cocinados al dente previamente y unos petit pois (guisantes pequeños) congelados, mezclando todo con la Quinoa, cubriéndolos luego con una bechamel ligera y queso mozarela para gratinar.

Y ahora, a cocinar para disfrutar esta delicia Con Quinoa

GRATEN DE VEGETALES CON QUINOA

Ingredientes:

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1/2 taza (125 ml) de Quinoa, enjuagada y escurrida

1 taza (250 ml) de agua

2 tallos de celery cortados en ruedas

1 cebolla mediana cortada en cuadritos

1 pimentón cortado en cuadritos

250 grs de brócoli cocido

250 grs de batata cocidas

50 grs de petit pois congelados

60 grs de mantequilla

4 cucharadas de harina de Quinoa

2 tazas de leche

250 grs de queso mozarela (el equivalente a 2 bolas escurridas)

1 cucharadita de pimienta de cayena

Sal y pimienta negra fresca

Opcional: 2 cucharadas de queso parmesano

Preparación:

Poner la Quinoa en una olla pequeña junto con el agua. Dejar hervir a fuego medio y cuando hierva, tapar y poner a fuego bajo por 10 minutos o hasta que el agua haya sido absorbida por la Quinoa. Dejar a un lado a que se enfríe a temperatura ambiente.

Precalentar el horno a 200º C (400º F)

Colocar en un colador los petit pois congelados y dejar correr bajo el grifo de agua hasta que se ablanden, mas o menos entre 3 a 5 minutos. Dejar a un lado

Sofreír con una cucharada de aceite (de coco o de oliva o cualquier aceite vegetal que tengan) la cebolla, el pimentón y el celery por alrededor de 5 a 7 minutos, no más de este tiempo por favor.

Unir en un bol grande, la Quinoa junto con la mezcla de las cebollas, pimentón y celery, el brocolí, la batata y los petit pois. Enmantequillen una bandeja profunda o un recipiente que sirva para hornear y coloquen esta preparación.

Mezclar la leche con la harina de Quinoa (pueden usar también la maicena, si no consiguen la harina de Quinoa o no pueden molerla)  y cocinar a fuego bajo. Una vez que se ha calentado esta mezcla, poner la mantequilla y continuar removiendo con cuidado hasta que empiece a hervir. Una vez que ha hervido, apagarla, retirarla del fuego y ponerle la mitad del queso mozarela cortado en cubo. Batir enérgicamente hasta que el queso se haya fundido en la salsa. Yo a esta salsa no le añadí sal porque ya la mantequilla la tenía, pero si gustan, pueden hacerlo. Cubrir con esta salsa la Quinoa y los vegetales. Luego, regar el resto del queso mozarela por el tope y salpimentar. Si están usando también el queso parmesano rallado, este es el momento de ponerlo y terminar con la pimienta de cayena. Yo no usé queso parmesano pero fui bien generosa con la pimienta de cayena porque me encanta el sabor que le da a los platos con Quinoa.

Espero lo disfruten tanto como yo…

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PENSAMIENTO PARA HOY:

“Me encanta la primavera en cualquier lugar, pero si puedo elegir, la disfrutaría siempre en el jardín” – Ruth Stout

¿Música que se refiera a la primavera? Hay muchas sin dudas, pero una de las que más me gusta es la de Betulio Medina con Maracaibo 15, La primavera, 1979, tiene ritmo y mucho swing… Esta canción es con ritmo de gaita pero bailable en cualquier época del año. Y llegó la primavera! Lástima el vídeo, pero en lo que sepa montar alguno, ya lo arreglaremos 😉

Tiempo de Cuaresma…

Tiempo de Cuaresma…

Hoy Domingo de Ramos, finaliza la cuaresma, los 40 días que transcurren desde el miércoles de cenizas hasta el domingo de entregar las palmas para preparar las cruces benditas. Yo crecí en un ambiente católico, donde las fechas emblemáticas tenían un tiempo especial en nuestra casa. Recuerdo con especial cariño, aparte de la Navidad por el nacimiento de Jesús, el de la Cruz de Mayo, donde cada año debíamos vestir una cruz de madera que mi mami tenía destinada para ello. Ella se ocupaba de comprar el papel de seda del color que le gustara para ese año (o consiguiera mejor dicho) y preparaba un engrudo de almidón para pegar los cucuruchos (pequeños conos) que hacíamos de papel. En mi memoria guardo dos de estas decoraciones a la cruz, uno que hicimos de color blanco combinado con el de Nazareno, ese morado intenso y característico y otro de color turquesa que me parecía portador de paz.

En Semana Santa, la tradición de mi familia era la de siempre, prepararnos para la celebración lo más espiritual que se pueda. Recuerdo los Jueves Santos que se visitaban los siete templos pero que no era muy común en mi familia hacerlo porque la logística para salir con todos nosotros era un poco que difícil y mi mami se las ingeniaba para que conociéramos esta parte de la costumbre pero sin salir de casa. Este día se organizaba todo para la celebración del día siguiente, el Viernes Santo, donde no se podía hacer ningún tipo de oficio, sino orar y escuchar la radio donde transmitían desde la Catedral, las siete palabras acompañada la programación de música sacra. Debo confesarles que para mí, el mejor momento de la semana era el de la resurrección, no solo por lo que implicaba el renacer de Jesús, sino que en mi mente de niña volvían a la programación habitual, tanto en la radio como en la televisión, donde durante toda esta semana nos saturaban de las películas bíblicas.

La comida para la Semana Santa era prácticamente la misma año tras año. El Viernes Santo comíamos hallaquitas de maíz con anís o pimentón, las cuales eran preparadas el día anterior porque no se hacía nada laborioso este día. Después de la Resurrección, comíamos el bacalao con papas y tomate, era delicioso y recuerdo siempre a mi mami en la cocina, desalando el bacalao para su preparación. También recuerdo a mi mami preparando el carato de piña. el cual era siempre repartido a los vecinos, salíamos a entregarlo con tanto orgullo, como les gustaba a los amigos el recibir esto… Recuerdo también que durante esta semana no se debía de comer carne, inclusive, durante la cuaresma, los días viernes no está permitido hacerlo, solo debíamos comer pescado, de allí que este ingrediente escasea y se pone por las nubes para estas fechas. Siempre nos decían que era un pecado comer carne y si lo hacíamos nos convertiríamos en peces… esto paso a ser algo sagrado para nosotros y después simplemente lo cumplíamos como tradición.

Me ha tocado visitar a España para el tiempo de Cuaresma y siendo un país tan católico, me encuentro con una Gastronomía de Semana Santa  bien extensa, sobretodo en cuestiones de dulces ya que por la costumbre, hacen los ayunos de cuaresma y para reponerse, se acostumbra a comer estas delicateces.

Aquí les voy a dejar dos recetas tradicionales y bien ricas, las comí en Madrid la semana pasada, no las he preparado en casa aún (no creo que las prepare este año). Las receta son Torrijas, esas rebanadas de pan que se fríen y se sirven con azúcar y canela, tomada del blog de Javi Recetas http://javirecetas.hola.com/?s=Torrijas y de las Rosquillas de anis con la receta de Karlos Arguiñano http://www.hogarutil.com/cocina/recetas/postres/201404/rosquillas-fritas-semana-santa-24473.html

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PENSAMIENTO PARA HOY:

“Contar la historia es lo más importante de todo, así es como permanecerá contigo la gente que amas por siempre” – Tomado de la película Australia

Compartiendo con mi amiga en Madrid, quien es una persona melómana de naturaleza, cantamos a rabiar esta canción de Carlos Morean, Si Estas Triste, años ’60. Son canciones que nunca pasarán de moda en nuestra memoria, marcaron momentos alegres de nuestra juventud, donde eramos felices y no lo sabíamos…

Tarta de Quinoa y limón

Tarta de Quinoa y limón

Regresando de España, un tanto cansada y pensando en Quinoa… Por esos lares encontré algunas cosas interesantes para preparar en Con Quinoa, pero cuando se viaja con tanta restricciones en tamaño y peso del equipaje, las cosas maravillosa se nos quedan muchas veces en los lugares en que lo vimos.

Mucha gente me ha preguntado si es cierto que si no se lava la Quinoa no se puede consumir porque tiene un sabor amargo y mi respuesta siempre es la misma, es bueno lavarla porque la Quinoa se cocinará mucho mejor si ha sido lavada previamente. La Quinoa tiene un tenue sabor de nuez y a veces ligeramente amargo por el  resultado de la capa protectora llamada saponina, en el exterior de la semilla. La mayor parte de ella se lava en el procesamiento comercial, por lo que a menos que la estén comprando a un agricultor local o a granel, ya habrán eliminado la saponina. Algunos insisten en que el sabor de la Quinoa cocida mejora aún más si se enjuaga antes de prepararla. Esto se puede lograr enjuagándola con agua corriente en un colador o remojándola en un recipiente de dos a tres horas y después enjuagar, además, mientras se lava o remoja, se puede frotar suavemente con los dedos para deshacerse rápidamente de cualquier amargura restante. Si están realmente preocupados por cualquier sabor amargo de la Quinoa, siguiendo estos pasos lo pueden eliminar.

Para hoy, les tengo la receta de la Tarta de Quinoa y limón. ¿Sabían uds que en España no se le dice torta a las que preparamos con ese nombre en Latinoamérica? Ellos las llaman Tartas y a las tortas la llaman bizcocho…, pero esta si es una tarta, de esas que conocemos como tal. Mí experiencia preparándola fue que el relleno era muy poco para lo que yo quería, por lo que pienso se debe incrementar la cantidad del mismo. Cuando la iba a poner al horno, me preocupé porque me parecía que no había suficiente masa y que no me permitiría cubrir los bordes, pero no fue así, ya que al hornearse, la masa subió y quedo bien, logrando hacer una buena tarta.

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TARTA DE QUINOA Y LIMON

Tomada del Libro Quinoa for families de Rena Paten

Ingredientes:

Para la base:

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1 taza (250 ml) de harina de Quinoa

1 cucharadita de polvo de hornear

1 cucharadita de bicarbonato de soda

1/2 taza (125 ml) de azúcar fina. Yo le puse 1/4 taza (65 ml) de azúcar de coco fina

60 grs (2 onzas) de mantequilla

1 huevo grande

1 cucharadita de vainilla

Azúcar glass o pulverizada para decorar

Para el relleno:

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60 grs de mantequilla

1/4 taza (60 ml) de jugo de limón

1/2 taza de azúcar.  Yo usé azúcar de coco y le puse la cantidad indicada porque los limones estaban bastante ácidos.

1 huevo grande

Procedimiento:

Precalentar el horno a 170 º C (335º F) y enmantequillar un molde redondo antiadherente con mantequilla, forrando la base con papel parafinado para evitar que se pegue. El tamaño del molde es sumamente importante en esta receta, puede ser un poquito más pequeño pero nunca más grande porque la cantidad de mezcla para la base es exacta.

Tamizar la harina, el polvo de hornear y el bicarbonato de soda, añadiendo luego el azúcar y mezclar bien.

Con la punta de los dedos, mezclar la mantequilla con la harina hasta que tenga una apariencia de pan rallado fino.

Batir ligeramente los huevos y la vainilla para luego añadirlo a la mezcla de harina para obtener una masa suave.

Nuevamente, usando los dedos, presione 2/3 de la masa en la base del molde y hagan un medio camino a los lados del mismo. Es importante que cuando coloquen la masa no dejar “huecos” en la base ya que deben de poner el relleno para llevarla a  hornear. No se preocupen si ven que está quedando muy fina la cobertura de la base, es así porque cuando la tarta se hornea, la masa crece, se esponja y queda muy bien. Les confieso que cuando la hice tuve mis dudas pero quedo perfecta, pueden mirar las fotos.

Poner el relleno recién hecho dentro del molde cubierto con la masa.

Para preparar el relleno, mezclar todos los ingredientes en una pequeña olla y batir constantemente a fuego bajo hasta que la mezcla empiece a hervir y espesar.

Tomen el resto de la masa y vayan haciendo  círculos finos, del tamaño de una pequeña moneda, presionándolos con sus dedos  y colocándolos encima del relleno tan pronto los hagan. Otra vez, no tienen que estar pegados unos con otros, deben de tratar que todo el relleno quede con algo de masa,  no se preocupen si siente “como qué” les faltara masa, cuando se hornea, la masa se expande y cubre bastante bien. 

Hornear por 25 minutos o hasta que el tope esté dorado. Dejar enfriar completamente antes de desmoldear. Pónganle azúcar glass en el tope antes de servir.

Esta es una tarta cuyo sabor me recuerda a esos dulces que venden en las panaderías, que son ideales para comer acompañados de una buena taza de café o té. Si bien la receta “suena” como complicada, no lo es en absoluto y les confieso que me tomó por sorpresa la masa, siempre tuve dudas si me alcanzaba o no para lograrla… al final resulto!

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PENSAMIENTO PARA HOY:

“Al mejor cocinero se le va un tomate entero” – Refranero popular

Mi viaje a Madrid fue un regalo de mi hija para que disfrutara del concierto de Franco de Vita, ella sabe lo que me encanta este cantante y su maravillosa carrera artística. Aquí les quiero dejar Cántame y Canto del pilón, canciones con las que abrió el concierto y es también la primera canción de su disco Primera Fila 2.  Dios, que bueno estuvo!